Bomba en Azul Azul: Fiscalía confirmó a Patricio Kiblisky y Victoriano Cerda detrás de compra de Correa en U. de Chile

Cuando parecía que las aguas se calmaban en el CDA, un nuevo remezón sacude los cimientos del Romántico Viajero. La Fiscalía acaba de soltar una bomba que confirma las sospechas de miles de hinchas: el bullado escándalo en Azul Azul tiene nombres y apellidos de viejos conocidos del fútbol chileno, quienes habrían movido los hilos en las sombras para la compra de acciones de la concesionaria.

La telaraña financiera que enreda a la U

La teleserie dirigencial en Universidad de Chile sumó su capítulo más brígido. Una investigación judicial reveló cómo se financió la compra del 21% de las acciones por parte del director José Ramón Correa. ¿La sorpresa? El dinero no salió de su bolsillo. Según los documentos, Correa recibió un jugoso crédito de 7,5 millones de dólares de un fondo de inversión que, para sorpresa de nadie, es administrado por Patricio Kiblisky, expresidente de Ñublense, y controlado por un socio de Victoriano Cerda, el polémico exdueño de Huachipato.

Esta movida deja en evidencia una red que vincula directamente a los controladores de la U con otras figuras poderosas del balompié nacional. La operación se realizó para adquirir el paquete accionario que pertenecía a la familia Schapira, convirtiendo a Correa en el segundo máximo accionista, pero con platas que ahora tienen un origen más que cuestionable. Queda la escoba en el elenco laico, que ve cómo su propiedad sigue siendo un misterio para sus hinchas.

Los nombres que siempre suenan en el escándalo en Azul Azul

La investigación no solo salpica a Correa, sino que fortalece la tesis de una triangulación de poder y dinero entre la U. de Chile, Huachipato y Ñublense, algo que se venía rumoreando hace rato en los pasillos de Quilín. El mismo fondo de inversión de Kiblisky y Cerda también habría inyectado 18 millones de dólares a la sociedad de Michael Clark, expresidente de Azul Azul, justo cuando la CMF lo tenía en la mira por irregularidades.

Mientras Correa intenta defenderse diciendo que él mismo contactó a Kiblisky por ser «una persona reconocida en el medio», la verdad es que el hincha azul ya no compra cuentos. Este nuevo escándalo en Azul Azul solo alimenta la incertidumbre sobre quién realmente toma las decisiones en uno de los clubes más grandes de Chile. Más allá de lo que pase en la cancha, la verdadera batalla parece estarse jugando en las oficinas.

Dato Pulso:

Este tipo de conflictos dirigenciales pueden afectar el rendimiento del equipo en la cancha, generando un clima de inestabilidad que los jugadores sin duda perciben. ¿Crees que este nuevo escándalo afectará al plantel de la U en sus próximos desafíos? Demuestra que sabes más que nadie y adelántate a los resultados. Revisa los próximos encuentros y prepara tus jugadas en JuegaEnLínea, el punto de encuentro de los que de verdad sienten la camiseta.

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